Terrassa, 1995  > Obra
Se decidió que la nueva piscina, como espacio deportivo y protegido por el entorno, se abriría al cielo. A tal fin, se diseñó un techo retráctil para conferir una nueva dimensión al equipamiento, transformándolo en piscina descubierta y, por lo tanto, en espacio exterior; ofreciendo de este modo un uso agradable tanto en invierno como en verano. Las gradas, con 500 localidades, se situaron en la fachada sur, para proteger del sol tanto a los nadadores como a los espectadores. En frente del lado corto del vaso se ubicó un cuerpo lineal que constituye la nueva fachada de acceso a todas las instalaciones y que permite unificar la imagen del club.
Al mismo tiempo, se creaba un nuevo acceso principal, ubicado en un nivel intermedio entre las dos plantas. Desde aquí se ingresa directamente a la parte superior de las gradas. Asimismo, una rampa conduce a los vestuarios que sirven a la piscina en la planta inferior. Otra rampa comunica con el gimnasio que se encuentra en la planta superior.


Francisco Gallardo (coautor)
Mario Corea Dellepiane
Claudio González
Diego Nakamatsu



Pedro Ibañez


Roberto Brufau


3.400 m²