Se decidió que la nueva piscina, como espacio deportivo y protegido por el entorno, se abriría al cielo. A tal fin, se diseñó un techo retráctil para conferir una nueva dimensión al equipamiento, transformándolo en piscina descubierta y, por lo tanto, en espacio exterior; ofreciendo de este modo un uso agradable tanto en invierno como en verano. Las gradas, con 500 localidades, se situaron en la fachada sur, para proteger del sol tanto a los nadadores como a los espectadores. En frente del lado corto del vaso se ubicó un cuerpo lineal que constituye la nueva fachada de acceso a todas las instalaciones y que permite unificar la imagen del club. Al mismo tiempo, se creaba un nuevo acceso principal, ubicado en un nivel intermedio entre las dos plantas. Desde aquí se ingresa directamente a la parte superior de las gradas. Asimismo, una rampa conduce a los vestuarios que sirven a la piscina en la planta inferior. Otra rampa comunica con el gimnasio que se encuentra en la planta superior.
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